Porque las deficiencias de los minerales están presentes en todos los suelos y hasta en las mejores pasturas.
La falta de una adecuada suplementación según la intensidad de la misma genera una forma clínica o sub-clínica de enfermedades según el elemento que opere.
La forma clínica (con mucha sintomatología visible) se presenta cuando las deficiencias son graves, como la fiebre puerperal, raquitismo, tetania de los pastos, bocio, abortos, anemias, inapetencias, pérdida de peso, fracturas óseas, nacimientos de prematuros, partos distócicos, retención de placenta, infertilidad, trastornos en piel y pelos, entre muchos otros que se pueden mencionar.
La forma sub-clínica es probablemente más grave porque la sintomatología no es visible y todo gira alrededor de una baja producción, esto es, producción láctea, del crecimiento, de la utilización del alimento, de la fertilidad, del estado general del ganado, de la resistencia a las enfermedades infecciosas, parasitarias y otras entre otros.
Estas deficiencias se han documentado en todas las especies domésticas utilizadas para la alimentación humana.